LA LEY DEL ESPEJO, ¿Cómo conseguir aceptar a gente que te cae mal ?

¿ Crees que todo lo que te ocurre no depende de ti ? Tras leer este artículo espero que por lo menos lo pongas en duda.

¿ Has oído hablar de la ley del espejo ? A mí personalmente me encantó cuando descubrí en qué consistía y desde entonces observo las cosas de una manera totalmente diferente.

La conocida ‘Ley del espejo’ de Yoshinori Noguchi propone que nuestra percepción del mundo y de las relaciones humanas son un reflejo de nuestro interior.
Esto quiere decir que las circunstancias externas (una mala relación con un familiar, un trabajo que no te satisface…) resaltan como estamos por dentro (creencias limitantes, manera de pensar…).

SI TU CAMBIAS, TODO CAMBIA

Para realizar cualquier cambio en el exterior, lo primero que tienes que hacer es hacer un cambio en tu interior.
La causa general de llevarte mal con ciertas personas o no soportar a ciertas personas son un problema que tienes en tu interior.

Existen 4 maneras en las que esta ley funciona:

Ejemplo: ¿ Qué hay de mí que hace que esta persona y/o situación me moleste tanto ?

1. SIMILITUD
Seguro que te ha ocurrido alguna vez que te da mucha rabia cuando alguien se comporta o realiza ciertas acciones. Eso puede ser porque nosotros mismos poseemos las mismas cualidades que nos hacen enfadarnos y consideramos que son un lado oscuro o poco agradables de nosotros mismos.
Sin querer nuestro inconsciente reacciona rechazando un acto o a una persona como mecanismo de defensa personal. ¿ Cómo aplicar la ley del espejo ? Observa lo que te molesta de esa persona, detéctala si tu también lo tienes, acéptala y puedes transformarlo trabajando en ello.

Ejemplo
Un ejemplo de similitud podría ser enfadarse o sentirse incómodo cuando alguien toma el liderazgo en una situación decidiendo en tu nombre cuando normalmente el rol del líder lo tienes tu.
Es posible que en tu cabeza pienses “ es un mandón” “ siempre hacemos lo que dice” y en realidad no es más que un reflejo similar a lo que haces normalmente pudiendo haber recibido este tipo de críticas en el pasado y lo tengas en el inconsciente.

2. LA OPOSICIÓN
Esta forma funciona justamente de manera opuesta a la anterior. En este caso puede ser que te enfrentes a una situación o persona que hiera de alguna forma alguno de tus principales valores.
Por ejemplo, si eres una persona súper educada y amable, el simple hecho de verte expuesto a personas o circunstancias que reflejen lo contrario te enfadará de manera desmedida.

A través del coaching se puede trabajar perfectamente este tipo de situaciones para aceptar a gente que te cae mal,  sobre todo haciendo foco en la intención positiva de ese contravalor. Eso te ayudará a poder lidiar con personas o circunstancias que tengas que afrontar en tu día a día.

3. COMPORTAMIENTO CON OTROS

En determinadas circunstancias reaccionamos de manera desproporcionada con personas que nos reflejan como nosotros mismos nos estamos comportando con otras personas.
Por ejemplo, si tu compañero de trabajo es un “ pelota” con su jefe y tu por detrás también le haces la pelota, reaccionarás poniéndole “ verde” a ese compañero por hacer lo mismo que haces tu.
A través del enfado o de reaccionar ante estos hechos nuestro inconsciente nos ‘protege’ de que recordar que no estamos actuando de la mejor manera posible con otras personas.
Otro ejemplo es el de la infidelidad: si tu te estás siendo infiel a ti mismo-a en algún aspecto de tu vida donde no estás respetando tus valores es posible que ese reflejo se vea mediante una infidelidad en tu pareja.

4. LA IDEALIZACIÓN

El último método para ser consciente de la ley del espejo es mediante la idealización.
Este caso suele ser el más común y consiste principalmente en ‘contaminar’ con nuestras expectativas internas las relaciones con los demás. Es decir, nos enfada y entristece cuando una persona externa se comporta de una manera que nosotros mismos creíamos imposible, de esa manera esta persona nos hace de ‘espejo’ mostrando nuestra decepción con que las cosas sean como nos gustaría a nosotros que fuesen.
La clave está en aceptar a las personas como son sin idealizar ni pretender que cambien por ti.

Ejemplo

Un buen ejemplo de la idealización suele surgir en el contexto de pareja.
Cuando conocemos a alguien e inmediatamente creemos que es ‘perfecto’ para nosotros, atribuyéndole características como que es por ejemplo detallista, cariñoso, con capacidad para escuchar y generoso.

Sin embargo, en el primer momento en el que veamos un comportamiento egoísta, ‘pasota’, se olvide de cosas importantes y no escuche, tú mismo te decepcionarás porque la imagen mental que te habías construido mediante la ‘idealización’ no encaja con lo que estás experimentando.